Intento hacer guiones y ceñirme a ellos. De verdad que lo intento, pero nunca lo hago. Las pocas veces que lo he hecho ha sido cuando (sorpresa) he hecho proyectos personales sin deadline y me he tomado todo un verano para 20 paginitas inútiles. No os penséis que menciono lo de deadline porque soy profesional, lo digo porque todo lo que hago lo intento colar en la carrera y bueno, es difícil. 
    
    Plazo de tres meses para investigar como un condenado (y hacerlo bien), hacer una memoria excelente parecida a un TFG y, obviamente, hacer la obra. Me lo pongo difícil yo, pero prefiero esto a hacer obra que no me interese o no me sirva una vez salga de la carrera, ya que tengo que hacer cosas, almenos que las pueda aprovechar. También porque así hago las cosas con más ilusión. Pero bueno.

    Una cosa de tratar el tema sexual explícito dentro de una esfera académica es esta extraña necesidad de justificación constante. Nadie te la pide explícitamente, pero flota en el ambiente. En un entorno en el que quizá tu compañero teoriza y hace reflexiones poéticas sobre el consumo, el recuerdo, la memoria, la muerte, o cualquier tema más esperado, voy yo y les digo que hablo de sexo. No me gusta usar eufemismos (pornografía artística, trato la "sexualidad como tema amplio y abierto"...) Sé lo que trato, por qué lo trato y cómo lo trato. No tengo necesidad de ponerlo bonito ni esconderlo con palabras más fáciles de digerir. También creo que hay una necesidad en decir las cosas claras. Con una historia (la del arte occidental) a petar de abusadores y estrategias mil para aprovecharse de la experiencia sexual en su totalidad (obviamente sin mencionarla explícitamente y atribuyéndole cualidades místicas o tonterías mil), creo que es necesario más que nunca llamar las cosas por lo que son. 

    Nadie me ha dicho nada. Nadie se me ha tirado al cuello. Muchos profesores me han respetado y han reconocido cuando he hecho un buen trabajo. También es verdad que yo misma me he asegurado de revisar los profesores de cada asignatura antes de matricularme, pero de eso va la universidad. Más que nada creo que esta percepción está en el ambiente. No es un espacio para tratar este tema.

     Lo académico me parece mediocre, aunque a veces lo disfruto porque me hace sentir un poco menos tonta. No niego que la gente se lo curra, leen mucho y todo eso, pero al final es otra estrategia más para concentrar el conocimiento en ciertas esferas y que no salga de ahí. También es verdad que, se me da muy mal escribir. No sé escribir como lo hacen en los textos académicos y opino que esto de la "objetividad" es un rollo inútil. Claro que mi obra artística va a ser subjetiva, no tiene nada de objetivo, no hay información totalmente objetiva (Donna Haraway jiji!!!).  Tampoco me gusta mucho el tema este de los referentes, se me hace muy tonto pensar que tengo que justificar lo que digo evidenciando que, efectivamente, alguien más relevante que yo lo ha dicho antes. Bueno, pues quizá yo viví lo que este alguien está hablando. Quizá lo entiendo mejor o incluso puedo elaborar más. No sé, este sistema me enfada a veces porque no le veo mucho sentido. Entiendo las premisas (leer autores, contrastar opiniones, enriquecerte, leer y leer, buscar artistas...) Pero no me gusta como se aplican.

    En fin, escribo esto porque estoy un poco nerviosa con esto. Este proyecto planeo presentarlo para una de las asignaturas que considero más importantes, pero he tenido un cambio de profesoras y no nos entendemos muy bien, a parte que ponen una cantidad excesiva de trabajos que parecen de la ESO. Típicos trabajos que haces para salir del paso, pero cuesta que tengan relación con tu labor artística. Sinceramente, hacer estas cosas ya me parece innecesario, pero bueno. Si apruebo o no, ya os lo diré.